Un día comprendimos que el matrimonio es un compromiso único y eterno. Estamos profundamente conmovidos y agradecidos con Dios por hacer realidad este sueño, en el cual tú también estás presente. Nos complace sinceramente invitarte y recordarte lo especial que eres para nosotros. Apreciamos enormemente todo el cariño y aprecio que nos brindas. Esperamos con ilusión poder compartir este momento tan significativo contigo. Gracias por formar parte de nuestras vidas.
Estoy emocionado de unir mi vida a la de mi amada Helen y no puedo esperar para celebrar este día tan especial con todos ustedes. ¡Espero verlos en nuestra boda para compartir momentos memorables juntos!
Este día significa mucho para mí, y no puedo esperar para compartirlo con cada uno de ustedes. Su amor y apoyo han sido fundamentales en nuestro viaje, y esperamos celebrar con ustedes este día tan especial.
Celebraremos nuestra sagrada unión delante de Dios y nuestros falimiares.
Disfruta con nosotros esta celebración en honor a esta nueva etapa en nuetras vidas.
Nadie imaginó que sería así. Solo Dios pudo unirnos desde lugares tan lejanos en esta hermosa ciudad de Huánuco. Algo es cierto y siempre lo supimos: amamos mucho a Dios. Estamos seguros de que ese amor nos unió. Fue el amor que estuvo presente desde el principio, cuando nos conocimos, el mismo amor que nos llevó a comprometernos, y será ese mismo amor el que nos una en el altar. Es un amor que responde solo a una verdad: cuánto nos ama Dios.
Su presencia es nuestro mayor regalo, pero si desea realizar una contribución a nuestro nuevo hogar, estos son nuestros números de cuenta: